Igual soy uno de los pocos admiradores de The Beatles que no odia a Yoko Ono. Igual soy de los pocos que piensa que Lennon necesitaba un acicate como el suyo para explorar más allá en su creatividad, igual que Paul o George necesitaban libertad para volar por su cuenta y dar más de sí mismos.
Pero seguro que no soy el único al que conmueve esta preciosa letanía. Dios es un concepto por el que medimos nuestro dolor (ahí queda eso!!!), sí… pero al final, lo que nos define no es todas esas cosas en las que no creemos.
I just believe in me,
Yoko and me,
And that’s reality.
Eso es la realidad. Así es.