El extraño y alucinado universo de Danny MacGill

octubre 27, 2009

Abbey Road: The Medley

Parecería una locura, que una carrera tan extraordinaria pudiese caber en un espacio tan reducido. Pero esta suite final de Abbey Road tiene casi de todo.

La mirada lúcida e irónica de Lennon sobre el mundo y quienes lo pueblan (Mean Mr. Mustard, Polythene Pam), la inacabable inspiración de MacCartney (She came in through the bathroom window, Golden sulmbers) y, para terminar, los tres gigantes en un mano a mano (a mano), turnándose en las guitarras solistas como diez años antes, cuando malvivían en Hamburgo, tocando sin bajista y escudándose, como decía Paul en que “el ritmo está en las guitarras”.

Y, por si necesitáis una frase sublime de despedida, no se me ocurre otra mejor… “And in the end, the love you take is equal to the love you make”. Así es. Así es.

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octubre 20, 2009

Abbey Road: Something & Here comes the sun

No es porque sea mi debilidad confesable, pero, para mí, éste es el disco de George Harrison. Con una interpretación magistral en todos los temas (incluyendo el sintetizador de Because), pero sobre todo con dos canciones asombrosas.

La primera, Something, ha sido y es una de mis favoritas aboslutas del catálogo beatle. Por su delicadeza, por su precisión (increíble el bajo de Paul, a que sí???). Porque hay cosas a las que no se le pueden poner nombre. Somewhere in her smile

Y la segunda. No sólo es una melodía perfecta. Es mucho más que eso. Tras un año complicado, por muchos y variados motivos, este pequeño milagro surgió una mañana de primavera, en el jardín de la casa de Eric Clapton. Solo, con una guitarra prestada y un optimismo inquebrantable. It’s alright.

octubre 13, 2009

Abbey Road: Maxwell’s silver hammer & Oh! Darling

Que Paul McCartney es más (mucho mucho más) que un compositor de canciones de amor (con un talento innato y sublime para la melodía, por otra parte) es algo que todos los buenos aficionados sabemos. Pero en Abbey Road lo demuestra con total contundencia. Primero, con este divertimento sobre un asesino en serie algo peculiar…

… y luego, dejando salir al bluesman que lleva dentro y demostrando una vez más (como en I’m down, como en Helter Skelter,…) su asombrosa versatilidad como cantante. Oh! Darling. Simplemente perfecta.

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