El extraño y alucinado universo de Danny MacGill

octubre 31, 2008

Relato: Recuerdos

Claro que me acuerdo, mi niño. Cómo me voy a olvidar? La de gente que había en la Verbena de la Asunción esa mañana… y tú, que sólo tenías ojos para mí. Con tu único traje, aquél marrón tan feúcho, y tu amigo… cómo se llamaba? El Tolines, eso es. Pues que sepas que El Tolines era más guapo que tú, con esos hoyuelos que le salían. Pero tú parecías mejor chico. Y más formal. Y luego al día siguiente, que te decidiste y te viniste para mí con esa gardenia tan preciosa en el ojal, igualita a la que llevas hoy. Pobrecito, lo nervioso que estabas. Y yo, que nada más acercarte te dije “Que sepa usted, caballero, que para acompañarme debe llevar sombrero”. Ay, mi niño, la carita que se te quedó… qué mala que fui, verdad?

Y al día siguiente, el último de la Verbena era, no? Te plantaste ante mí, todo orgulloso, con tres sombreros y me dijiste “Señorita, me he gastado cuatro duros en estos tres sombreros. Haga el favor de elegir uno, el que más le guste, y déjeme acompañarla donde la orquesta”… Lo recuerdo como si fuera ayer, mi niño. Qué nerviosa estaba. Pensé “Ay, qué loco que está… cuatro duros!” Si es que siempre has sido de lo que no hay… Claro, claro, ve donde el director a hablar con él, que yo te espero, pero no me tardes.

Hola, qué tal? Me dice a mí, señor? No, no le conozco, debería? Es usted familiar de alguien aquí? Lo siento mucho, la verdad, es que hace mucho que no me va muy bien la cabeza… Pero no llore usted, hombre de dios… Con lo guapo que se ha puesto… Qué flor es ésa? Una gardenia? Qué bonita… Pero qué le pasa? Ande, ande, que tampoco será para tanto…

Este relato pertenece a “El Club de los Jueves” (17/07/08). Tema propuesto: Fiestas de verano.

octubre 28, 2008

Stevie Wonder (IV): Isn’t she lovely

Se despide hoy Stevie de la Taberna con una canción muy muy especial. Este tema está escrito para su hija recién nacida (que es la que se escucha de vez en cuando por ahí…), y me parece de una ternura indescriptible. Y es que, tratándose de ciertos personas, lo que sentimos siempre está mucho más allá de lo que vemos.

Warning: Si a alguno no le va la armónica… mejor que no le dé al play

ISN’T SHE LOVELY?

Isn’t she lovely?
Isn’t she wonderful?
Isn’t she precious?
Less than one minute old
I never thought through love we’d be
Making one as lovely as she
But isn’t she lovely made from love

Isn’t she pretty?
Truly the angel’s best
Boy, I’m so happy
We have been heaven blessed
I can’t believe what God has done
through us he’s given life to one
But isn’t she lovely made from love

Isn’t she lovely?
Life and love are the same
Life is Aisha
The meaning of her name
Londie, it could have not been done
Without you who conceived the one
That’s so very lovely made from love

octubre 25, 2008

Relato: El comprador

El hombre aparenta treinta y pocos. Lleva el pelo por los hombros, extremadamente limpio, y está afeitado y bien vestido. Traje gris marengo ni demasiado caro ni demasiado barato, corbata burdeos. Su sonrisa infunde confianza. Llama al timbre y saluda con un gesto simpático cuando la mirilla denuncia la presencia de alguien al otro lado de la puerta.

Voz de mujer: Sí, qué desea?
Hombre: Eh, está tu madre?
Mujer: Cómo dice, joven?
Hombre: Huy, perdone, es que tiene una voz tan juvenil…

Se abre levemente la puerta y el hombre repite el gesto. La puerta finalmente se abre en su totalidad dejando mostrar una señora que tiene igualmente lejos (mucho) los cuarenta años, el buen gusto en el vestir y la moderación con el maquillaje.

Mujer: No será usted vendedor, no? (Sonríe de forma que a ella le parece pícara y al hombre vagamente molesta).
Hombre: No, no señora, todo lo contrario. Quiero comprarle algo. Querría usted venderme su Biblia?
Mujer: Cómo dice?
Hombre: Que si querría usted venderme su Biblia.
Mujer: Es usted mormón? O… o… cómo se llaman estos otros… Testigos de Jehová?
Hombre: No, no, la verdad, no sé por qué…
Mujer (interrumpiendo): Porque yo de sectas no quiero saber nada, eh? Que yo soy cristiana y a mucha honra.
Hombre: Bueno… verá, técnicamente tanto los mormones como los testigos de Jehová también lo son.
Mujer: Ande ya, hombre! Cómo van a ser… En serio?
Hombre (afirmando con la cabeza al tiempo que pulsa el interruptor de la luz): Así es.
Mujer: Y creen en la Virgen del Rocío y todo?
Hombre: Eeeeeeeeehhhhhhhh, pues eso no, ve usted? Pero creo que usted se confunde. Usted quiere decir que es católica. Los cristianos no tienen porqué creer en la Virgen María, sólo en Jesús.
Mujer: Sí, ya… sólo lo que les interesa, claro… Gentuza es lo que son! Bueno, y usted por qué quiere mi Biblia?
Hombre: Verá, soy de la asociación “Evangelizando” que difunde la palabra de Dios mediante la lectura de la Biblia en América Latina. Lamentablemente no disponemos de ingresos como para comprar todas las Biblias nuevas que necesitamos y por ello las compramos de segunda mano. Su marido respondió en una encuesta que disponían de una Biblia y que no la usaban mucho…
Mujer: Bueno, no se crea usted que es que somos moros o algo… lo que pasa es que como vamos a misa todos los domingos, pues ya nos leen la Biblia y eso… y además estamos tan liados, que no sabe usted lo que es llevar adelante una casa, y con este hombre que es que no me…
Hombre (interrumpiendo suavemente): Sí, si yo lo entiendo. Pero, está dispuesta a venderla?
Mujer: Sí, claro, si es por los negritos…
Hombre: No, es para América Latina… En África no suelen hablan español y…
Mujer: Sí, bueno, eso… Y cuánto me da por ella?
Hombre (enciende la luz del pasillo): Pueeeeeeeees, no sé… cuánto me pide?
Mujer (mira de soslayo): Seguro que no es usted mormón? Es que como va tan trajeado… Bueno, pues… no sé… 20 euros?
Hombre: Veinte? Me temo que se nos escapa de presupuesto… mire, lo siento, disculpe la molestia, pero me tengo que…
Mujer: Hijo, bueno, doce… (el hombre parece dudar, y al final asiente con gesto preocupado) Espérese que se la busco (entra y cierra la puerta).

El hombre saca el móvil y lo mira distraídamente mientras espera. Pulsa el interruptor de la luz un par de veces antes de que aparezca la mujer.

Mujer: Disculpe la espera, es que no la encontraba, jejeje… aquí tiene, nuevecita, eh?
Hombre (le alarga los 12 euros): Pues muchas gracias, tenga un buen día.
Mujer: Adiós, hombre, vaya con Dios.

El hombre espera que la puerta se cierre y echa a andar por el pasillo. Saca el móvil, marca el “0” y espera respuesta mientras pulsa el botón del ascensor.

Hombre: Papá? Lo has visto? Qué? Joer, papá, no había otro momento para ponerte a ver la Premier????? Vale, vale, ya. Que sí, que igual que las otras. Ni puta idea de nada, el libro nuevo,… te vas a quedar helado, veinte euros me ha pedido!!! Sí, la cosa está chunga… llevo casi ciento doce mil y todos iguales… No, no, no eh? No empieces con lo de la segunda venida que te veo venir de lejos!!! Pues mandas a alguno de mis hermanos!!! Yo paso, de verdad!!! Cómo que sólo soy el mayor para lo que me interesa??? Mira, papá… (inspira y espira profundamente) Mira, te dejo que llega el ascensor y esto se va a cortar. Sí, ahora hago que le desaparezca el dinero, sí… hasta luego adiosadiós.

Mira hacia la puerta de la mujer y sonríe. Entra en el ascensor. Las puertas se cierran mientras se abre la de la mujer…

Mujer: Oiga!!!! Oiga!!!! Que el billete que me dio ha desaparecido!!! Dónde estará???? Si es que lo sabía, lo sabía, lo sabía, seguro que era mormón… Si es que me lo dice mi Alberto… “Conchi, que le abres la puerta a cualquiera, que de buena que eres, eres tonta”…

Se cierra la puerta. Segundos después se apaga la luz del pasillo.

Este relato pertenece a “El Club de los Jueves” (10/07/08). Tema propuesto: El vendedor.

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