El extraño y alucinado universo de Danny MacGill

septiembre 20, 2009

La Taberna del Escocés

El mundo puede ser un lugar inhópsito. Y un poquito hijo de puta. Y, a veces, todos necesitamos un lugar donde sentirnos cómodos con nuestra vida, reconciliados con quienes somos, aunque no nos guste ese quiénes somos.

Algo así debió pensar mi tocayo Danny MacGill cuando abrió, hace muchos años, La Taberna del Escocés. No le subestiméis, ha visto mundo. Como sólo se puede ver cuando vives en la mar. Ahora, por voluntad propia, está amarrado en puerto. Sólo sirve whisky y escucha.

Escucha las historias de la gente que entra y sale de La Taberna. Historias que muchas veces no han terminado bien, o incluso no han terminado, así, a secas. Historias de perdedores. A veces destilan amargura, a veces esperanza, a veces ambas cosas.

Dibujo la taberna

Escucha las canciones de la banda. La banda, que es una parte de La Taberna, tanto como los viejos barcos que han prestado sus esqueletos a este lugar. Y las canciones que suenan, y las historias que se cuentan, son en el fondo una misma cosa.

Si os interesa conocer este universo poblado de personajes en busca de redención, de historias o de whisky (del bueno), el día 21 de septiembre abre sus puertas

http://www.latabernadelescoces.org

Esta página es el fruto de la colaboración de 25 personas, cada una con sus gustos, intereses y carnés de identidad, que han puesto su granito de arena en un proyecto multidisciplinar, abierto y devolucionista (todas las obras que lo integran están registradas como dominio público), concebido por la calenturienta imaginación de Eme Navarro.

Y si decís que vais de mi parte, igual os invitan a una copa. O igual no.

Anuncios

4 comentarios »

  1. Allí estaré…

    BB

    Comentario por Salam — septiembre 20, 2009 @ 8:39 pm | Responder

  2. Cuenta! Cuenta!

    Comentario por karmenjt — septiembre 21, 2009 @ 11:55 pm | Responder

  3. Hoy te estoy dedicando más tiempo del que debiera.

    Pero he entrado en la Taberna y he disfrutado con el relato. Con el relato de relatos-yustapuestos. Y con el relato-dentro-del-relato. También, cómo no, con el final sentimental que, supongo, ofrece perspectivas de futuro en base a unas buenas raices.

    Ahora bien. La figura del narrador me tiene desquiciado. ¿Quién escribe este post? ¿quién escribe el relato? ¿Cuántas identidades existen para una misma esencia, para un mismo narrador?…

    Vuestra taberna me ha gustado, huele bien. Aunque te veo un poco tímido ante la cámara, en las fotos sales poco. Eso sí, lo más: que tengáis una chica a la batería. ¡…!

    Así que espero disfrutar asiduamente de los próximos relatos, cómics y canciones.

    Un fiel amigo y admirador.
    K. Planck.

    p.d. Con lo poco pelujo que eras en su momento… y la de pelujos con que te juntas a día de hoy. Y con lo pelujo que era yo… y la ausencia de pelujos que tengo hoy a mi alrededor.

    Comentario por Klauss Planck — septiembre 23, 2009 @ 2:23 pm | Responder

  4. Gracias, BB… por supuesto que estarás, no sería lo mismo sin ti, ya lo sabes… 🙂

    Karmen, lo siento… no cuento ná. Nadená 😉

    Klauss, es cierto que el desdoblamiento de personalidades puede alcanzar cotas vertiginosas. Es el precio a pagar por el anonimato cibernético. Y mira tú a quién se lo estoy contando… 🙂

    La cosa es que yo, cuando empecé mi blog, escogí el seudónimo de Danny MacGill por ser el de un personaje de ficción, como hacen otros muchos (hay por ahí cantidad de Gandalfs o de Sam Spades, por poner un par de ejemplos). Pero a diferencia de la mayoría, escogí un personaje de ficción creado por mí (vaya, vaya… te suena? :-)).

    Este personaje, del cual por cierto no he publicado aquí nada de lo que tengo escrito, inspiró a Eme Navarro que lo convirtió, sin cambiarle el nombre, en el dueño, barman y replicador cortante oficial de La Taberna del Escocés. De ahí surgió todo. Ahora mi propia criatura me ha devorado y a veces incluso pienso en mí mismo como en un barman sesentón y desabrido. Vamos, como mi abuelo.

    Espero que disfrutes (disfrutéis) con el proyecto en todas sus vertientes. Hay mucho talento (no lo digo por mí, precisamente, jejejeje), mucho trabajo (eso sí!!!) y mucho cariño. Ya me contarás…

    PS: Espero que quede entre tú y yo mi antigua costumbre de hace 15 años, de asistir a clase con trajes de tweed y reloj de bolsillo, vale? Que todos tenemos un pasado…

    Comentario por dannymacgill — septiembre 27, 2009 @ 9:34 pm | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: