El extraño y alucinado universo de Danny MacGill

diciembre 12, 2008

Relato: Epitafios en papel

Siempre tuviste mal ojo, padre, las cosas como son. Escogiste para nacer una familia pobre. No se te ocurrió otra idea mejor que hacerte tipista de imprenta. Como don Pablo Iglesias, decías. Claro que sí, hombre… Y contaste los días hasta cumplir los años necesarios para afiliarte a la UGT. Y al día siguiente al alzamiento, allí estabas tú, alistándote voluntario. Motivo: “Para luchar contra el fascismo”, de tu puño y letra. Qué letra tan bonita tenías, viejo… Y de todas tus elecciones erróneas, la peor, sin duda, bajarte del barco en Valencia. En vez de esperar para poder llevarnos a madre y a mí a Argentina, tú vas y te bajas del barco… Y total, para qué?

Para pasar tres años en la cárcel, con la mirada siempre baja para no airar al oficial de turno, no fueras a resultar muerto en un intento de fuga. Para tener que mendigar trabajos con tu carnet de “desafecto al régimen”. Para tener que soportar la humillación de trabajar, o al menos cobrar, como aprendiz en el mismo taller donde eras jefe de cadena. Para malvivir en la casa insalubre que podíamos permitirnos. Para enterrar a dos hijos víctimas de la tos ferina. Para no poder mirar a los ojos a tu mujer, que pudo llevar una vida cómoda a la que renunció por ti. Y mira que ella nunca te reprochó nada… menuda es la vieja…

Bueno, que no he venido a leerte la cartilla. Que he venido a acompañar a madre. Que ya han pasado cinco años, pero sigue echándote de menos. Y el Queco, y la Marga y la chica. La chica dice que si es lo suficientemente mayor para ser huérfana, por qué no es mayor para venir al cementerio a verte… No veas cómo se las gasta, con siete años de nada que tiene…

Aquí te dejamos las cinco rosas… Madre dice que igual el año que viene podemos traerte doce. Dentro va el papel, como te prometí. Mira que tú también… el año menos pensado me buscas un disgusto. Tú no podías conformarte con tu lápida y tu epitafio “Esposo y padre querido”… En fin, creo que te gustará saber que este año lo ha escrito el Queco, por eso la letra es un poco peor. Pero se ha aplicado, eh? Bueno, pues creo que nos vamos… Me parece que madre se siente incómoda cuando se lleva mucho rato aquí, ya sabes cómo es…

Perdona, se me olvidaba… yo también te echo de menos, viejo.



Y aquí os dejo el contenido del epitafio en papel…

Este relato pertenece a “El Club de los Jueves” (02/10/08). Tema propuesto: Epitafios.

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