El extraño y alucinado universo de Danny MacGill

octubre 24, 2008

Relato: Tiananmen

Filed under: Paperback writer (Relatos) — dannymacgill @ 5:34 pm
Tags: , , , , ,

Tiananmen es inmensa. Al menos para mis estándares europeos. La había visto varias veces en la tele, pero en la tele todo parece del mismo tamaño. La guía simpática se afana, en su castellano impoluto, en explicarnos las partes de la Ciudad Prohibida, nuestra siguiente parada, mientras nos lleva hacia la puerta de Tian’an. La otra guía, la de la cara avinagrada, no para de mirar alrededor. Sé lo que busca. Beijing está llena de mendigos. Y nadie quiere mendigos cerca de los turistas occidentales. No es bueno para el país.

Parece que nos toca esperar un rato. La Ciudad Prohibida puede ser todo lo grande que quieras, pero también se llena. Nos dispersamos discretamente para hacer fotos, fotos idénticas entre sí, que demuestren que una vez estuvimos tan lejos de casa, que somos auténticos aventureros. Aventureros que volverán a casa dentro de tres días, cargados de ropa de marca increíblemente barata y CDs a precios irrisorios.

Me acerco a la guía simpática. Le quiero preguntar qué quiere decir Tiananmen, pero está atendiendo al matrimonio de Murcia que lleva quejándose por cualquier gilipollez desde Barajas. Mientras espero noto una voz detrás mía. Habla tan bajo que no sé ni qué idioma utiliza.

Me vuelvo y encuentro unos ojos almendrados, y detrás una mujer menuda, debe tener treinta o así, aunque con los orientales nunca se sabe… yo al menos, no. Lleva algo en las manos. Me lo enseña. Es una foto, de una niña de unos tres o cuatro años. Otra mendiga. Busco en mis bolsillos, llevo unos 10 yuan, una pequeña fortuna para esta gente, aunque es apenas un euro. Pero algo en su mirada me recuerda a los perros asustados que vagan por las gasolineras en verano. No sé por qué.

Alargo la mano con las monedas y me hace un gesto negativo con la cabeza. Entonces le da la vuelta a la foto. Alguien ha escrito con una caligrafía digna “5000 yuan. Pleas, she need better life”. Tardo dos segundos en entender que no es una mendiga. Es una vendedora. Cuando quiero darme cuenta, ha desaparecido, seguramente ahuyentada por la presencia que, a mis espaldas, se dirige a mí.

– Perdone, qué quería?

La sonrisa amable de la guía me sacude como un puñetazo de realidad. Me cuesta volver a mi universo, al mundo del turista de hotel confortable que sonríe ante lo ridículo de los precios de los bolsos.

– Que… que qué quiere decir Tiananmen…

– Ah, eso… quiere decir “La Puerta de la Paz Celestial”. Hermoso, verdad?

Este relato pertenece a “El Club de los Jueves” (10/07/08). Tema propuesto: El vendedor.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: