El extraño y alucinado universo de Danny MacGill

octubre 22, 2008

Amor, amistad, sueños (Peter’s friends, Kenneth Branagh)

Todo tiene una edad. El amor (al menos una de sus encarnaciones), la amistad y los sueños no son una excepción. Luego viene la vida y te pone en tu sitio, y si tienes suerte encuentras el amor, conservas (o añades) las amistades que merecen la pena y no renuncias a tus sueños. Puede que incluso cumplas alguno. Pero tu vida, tarde o temprano, por pura inercia, comienza a encontrar otros ejes en torno a los que girar. Ejes más tangibles, más reales. Y, sin embargo, a veces sólo hace falta una llamada de teléfono, una conversación, un encuentro, para recordar aquella persona que fuiste y que, quizás, olvidaste hace mucho.

Algo así les sucede a los protagonistas de esta película, Los amigos de Peter. Eran grandes amigos en la universidad, donde compartían música, amor, amistad y sueños. Pero de eso hace ya diez años y sus vidas han cambiado tanto que no se reconocen cuando se ven a sí mismos en las viejas fotos.

Peter (Stephen Fry) abandonó sus aspiraciones de convertirse en escritor y se convirtió en su padre: un terrateniente ocioso sin nada que hacer salvo gastar su dinero en vivir. La amargura que le ha dejado llevar la vida que tanto odió pretende compensarla con una reunión de viejos amigos para celebrar el Año Nuevo. Porque necesita sentirse querido y arropado, precisamente en este momento de su vida.

Andrew (Kenneth Branagh) es el motivo de que Peter abandonara sus sueños. Iban a convertirse en escritores de teatro juntos, tenían grandes planes y proyectos,… que Andrew abandonó para irse a Hollywood. Ahora, convertido en un productor y guionista de cierto prestigio, casado con una estrella de culebrones bulímica y vigoréxica, acude a la llamada de su amigo, a enfrentarse con su imagen de hace diez años, a asumir que el éxito nunca fue uno de sus sueños, y sin embargo, es lo único que ha obtenido.

Roger (Hugh Laurie) y Mary (Imelda Staunton) se casaron y viven modestamente componiendo jingles publicitarios. Sin embargo sus vidas, tanto las individuales como su vida en pareja, están pasando por la más terrible de las pruebas y su matrimonio, así como la posibilidad de que algún día sean felices, peligra.

Maggie (Emma Thompson) edita libros de autoayuda. Lo cual es paradójico tratándose de alguien cuya relación más estable ha sido su gato. Anclada en los veinte años, no tiene motivos para crecer ni nadie por quién hacerlo.

Sarah (Alphonsia Emmanuel) tampoco ha encontrado el amor. Ni falta que le hace. Le basta lo que pueda darle cualquiera de las muchas relaciones esporádicas que ha tenido. La última precisamente le acompaña a la reunión, donde se encontrará… digamos fuera de lugar, a pesar de que él no parece notarlo.

Con estos mimbres Kenneth Branagh teje una de las películas que forman parte de mi vida. A ratos tristísima, a ratos superficial, casi siempre divertida. Un reparto exiguo: aparte de los personajes que he mencionado, el ama de llaves de la mansión de Peter (la gran dama del teatro Phyllida Law, madre de Emma Thompson) y su hijo. No hay más, ni lo necesitas cuando tiene un buen guión y un puñado de actores, amigos desde la universidad, interpretando a un grupo de personajes que son amigos desde la universidad.

Una película hecha entre colegas… y cómo se nota. Los actores bordan tanto sus personajes que uno no puede dejar de pensar que están muy cerca de sus auténticas personalidades. Andrew el histriónico, Roger y su cinismo, Mary siempre agobiada, Maggie en una eterna edad del pavo, Sarah tan acompañada y tan sola; y Peter, el… bueno, él.

Al final, amores perdidos, amistades maltrechas, sueños rotos,… un discurso generacional eterno. Pero redimido, en un único, precioso instante, gracias a una canción.

Éste es uno de esos momentos que me hacen recordar quién fui…

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4 comentarios »

  1. Que día más nostálgico tienes. Es inevitable mirar a veces hacía atrás y darse cuenta de los sueños que no se han cumplido, (eso para quien ha tenido sueños), o darte cuenta de como ha cambiado tu vida, quizás en el sentido que juraste evitar a toda costa… pero la vida luego, es otra cosa.
    La vida es justo lo que te va pasando mientras tú te empeñas en hacer otros planes (o eso dicen).
    Y es una gran película, no puedo evitar acabar de verla siempre que la pillo zapeando (pese a sus cardados).

    Comentario por karmenjt — octubre 22, 2008 @ 8:10 pm | Responder

  2. Vaya comentario, Karmen… pues sí, tienes toda la razón, la vida es otra cosa. Y, a pesar de todo, hay que esforzarse en que merezca la pena, y no olvidar los sueños…

    PS: No sé si es original de él, pero la frase es un verso de una canción de Lennon, “Beautiful guy”. Cómo no… 🙂

    Comentario por dannymacgill — octubre 22, 2008 @ 9:54 pm | Responder

  3. hola esta muy bueno adiossssss

    Comentario por karla — enero 21, 2009 @ 2:26 am | Responder

  4. Estooooooooo, pues gracias, Karla. Supongo…

    Comentario por dannymacgill — enero 22, 2009 @ 1:02 am | Responder


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