El extraño y alucinado universo de Danny MacGill

septiembre 27, 2008

Relato: Lágrimas

Filed under: Paperback writer (Relatos) — dannymacgill @ 10:37 am
Tags: , , , ,

¿Lo oyes? Claro que lo oyes. Tus ojos me lo dicen. Has oído este mismo sonido cientos de veces. Igual que yo. Pero esta vez es diferente. Esta vez necesito, más que nunca, recordar todo cuanto me enseñaste. Para no fallarte en el último momento.

Has sido mi amigo, mi maestro, mi padre. Recuerdo cuando llegué, hace casi diez años. El infierno de los primeros días, el agotamiento, los calambres, los dolores continuos, el insomnio,… Cuántos de los más de cien que llegamos entonces siguen vivos? Dos o tres, a lo sumo. Y yo lo logré. Gracias a ti.

Recuerdo mi cara contra el suelo, la arena en mis ojos, en mi nariz. Veía sangre, respiraba fuego. Recuerdo tu mano, agarrando mi antebrazo y poniéndome en pie con facilidad. “Esto es muy simple, chico. Nunca te rindas, nunca descuides la guardia. Sobre todo, nunca, nunca llores. Ni por ti, ni por nadie.” Fue tu primera lección, la más importante, la que me repetiste día tras día durante diez años.

“Nunca te rindas, nunca descuides la guardia, nunca llores. Por nadie.” Combate cuerpo a cuerpo. El equilibrio lo es todo. Un combatiente en el suelo es un combatiente muerto.

“Nunca te rindas, nunca descuides la guardia, nunca llores. Por nadie.” Combate sin armas. Busca el punto débil. Rodillas, riñones, oídos,… todos tenemos uno. Eso nos incluye a ti y a mí. Así que aprende a ocultarlo.

“Nunca te rindas, nunca descuides la guardia, nunca llores. Por nadie.” Disciplina. Acata las órdenes. Las órdenes no se cuestionan. Las decisiones las toman otros, los que tienen que tomarlas.

Tanto tiempo… He matado a doscientos catorce hombres. Recuerdo todos sus rostros, tal y como me dijiste que ocurriría. Pero a pesar de todas tus enseñanzas no me preparaste para esto.

El equilibrio lo es todo, busca el punto débil, las decisiones las toman otros…

En mi rostro se mezclan la arena, el sudor, algo de sangre que brota por encima de mi ceja… y mis ojos empiezan a escocer al recordar una sensación tanto tiempo olvidada. Te veo tendido en el suelo, sereno, sonriente.

“Me alegro de que seas tú.”

El Coliseo ruge cuando te atravieso la tráquea con mi gladius. Espero que me perdones por llorar. Sólo esta vez.

Este relato pertenece a “El Club de los Jueves” (01/05/08). Tema propuesto: Lágrimas.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: