A riesgo de ser más previsible que una peli de Terence Hill y Bud Spencer, me he dejado para el final la que es probablemente la más obvia de las elecciones, tratándose de este tema. My sweet lord, el single más exitoso de la carrera en solitario de George Harrison, y el que más quebraderos de cabeza le dio (pleito por plagio incluido).
Prácticamente coétaneo de God, la versión cínica y descreída de Lennon sobre el concepto de dios, George nos muestra el lado diametralmente opuesto. La dulzura y la compasión en esta peculiar versión sincrética (si no lo digo, reviento
). Curiosamente, George participó en la grabación del disco Imagine, así como John lo hizo en All things must pass. O tal vez no tan curiosamente. Tal vez… tal vez de eso se trata. O no?
Bravo!
Comentario por Eme — diciembre 29, 2009 @ 11:54 pm |
Vaya le dí sin querer. El otro día se me ocurrió que te faltaba una en esta serie, ahora no me acuerdo cual, a lo mejor era esta. Si me acuerdo te lo digo….quizás era esta……
Comentario por Eme — diciembre 29, 2009 @ 11:56 pm |
Me encanta esta canción. Una de mis preferidas de George Harrison. Es…. no sé como definirla… pero llena. No sé si me entiendes.
Comentario por karmenjt — diciembre 30, 2009 @ 12:25 am |
[...] que ser precisamente un escocés quien compusiese una canción sobre dios y que nuestro Escocés se la dejase en el tintero en su serie famosa. ¡Vaya!. No es nada personal [...]
Pingback por Música para Reichel: mi diosa « Eme Says — enero 15, 2010 @ 7:27 am |